La historia había empezado en San José hace más de dos décadas. Ocho meses duraron las negociaciones que fructificaron el 30 de julio de 1986 con el nacimiento de FUNDES Costa Rica. El respaldo económico para hacerlo posible vino del empresario Stephan Schmidheiny y de distintos actores del ámbito financiero: se sumaron a la iniciativa Banex, el Banco de San José, el Banco Federado R.L. y el Banco del Comercio. El nacimiento de la nueva organización contó también con el apoyo de la Agencia Internacional para el Desarrollo, AID, de Estados Unidos, Swedecorp, de Suecia y algunas otras empresas privadas.
En sus inicios, lo mismo que en Panamá, el accionar de FUNDES Costa Rica estuvo vinculado a las operaciones de crédito y garantías. Por eso, fueron especialmente significativas las firmas de convenios de cooperación con tres bancos privados en septiembre de 1987: Banex, el Banco de San José y Banco Weeden fueron los que optaron por trabajar con FUNDES, a través del establecimiento de líneas especiales para las pequeñas empresas industriales. Banex asumió además, la responsabilidad de administrar el fideicomiso con FUNDES.
La acción de estas entidades fue un hecho fuera de lo acostumbrado por lo que se obtuvo un reconocimiento especial: “tres pequeños bancos privados, con un techo de capital bastante bajo, cofinanciaban cerca del 20% del fondo de garantía de Fundes”, indicaba un artículo en FUNDES Noticias. Hasta ese momento, los bancos privados, nuevos en Costa Rica ya que surgieron apenas a principios de la década de los 80, estaban concentrados en sus clientes más seguros y debían competir con cuatro grandes bancos estatales. Por lo tanto, el paso dado podía incluso ser considerado audaz.
Para entrar en este nuevo segmento, las juntas directivas y las gerencias de esos bancos esgrimieron dos fuertes argumentos. Según el informativo institucional, por una parte, veían en las pequeñas empresas industriales un mercado potencial para el futuro y, por otra, señalaban que querían contribuir con el desarrollo nacional al mejorar el mercado laboral mediante el financiamiento de las pequeñas industrias.
El sistema empezó a funcionar en diciembre de 1987. Tras un examen previo de parte de FUNDES, los nuevos clientes comenzaron a presentar las solicitudes de crédito y garantías a los bancos con los que habían suscrito los convenios. Se inició así la operación del programa de fomento.
CENTRO EMPRESARIAL
En un principio, las oficinas de FUNDES Costa Rica estaban ubicadas en el Barrio Amón en la capital del país, San José. Más tarde se trasladaron a Barrio Escalante. Finalmente, se instalaron en dependencias construidas en las cercanías de La Universidad Estatal a Distancia UNED, que se transformaron en el Centro Empresarial FUNDES, inaugurado en marzo de 1993. Tanto su construcción como su equipamiento, se realizaron gracias a los aportes financieros de importantes instituciones locales e internacionales encabezadas por FUNDES Suiza.
A fines de 1995 las líneas de trabajo de FUNDES Costa Rica ya se habían diversificado. A los programas de garantías selectivas, crédito directo y garantías institucionales se sumaron los de asesorías y capacitación empresarial. El primero de ellos estaba orientado a ofrecer a los propietarios de las empresas clientes de FUNDES asesoría en las áreas administrativa, financiera, técnica y de mercadeo o bien en aquellas donde se detectaran deficiencias de gestión.
La capacitación empresarial se enmarcaba en los programas que había desarrollado FUNDES Internacional en el área de formación. Entre los cursos ofrecidos en esa época destacó el programa de gerencia, de aproximadamente un año de duración, en el cual se impartían materias relacionadas con la contabilidad, costos, administración, finanzas, legislación, mercadeo y rol del empresario.
Paralelamente, se realizaban en el centro empresarial charlas sobre temas de interés nacional así como el programa Crecer con su Empresa.