¿Cómo lograr el vínculo entre organizaciones de base y cadenas productivas?

Tomado de: Redeamerica.org

750750p2470EDNmain1074AFP_cadenas2.jpgEntrevista a José Mauricio Cano, gerente general de Fundes Colombia sobre las cadenas productivas, los retos para las organizaciones de base y el rol de las empresas y fundaciones empresariales en la generación de ingresos. 

¿A qué se dedica FUNDES?

Las mipymes son el 98% de las empresas de América Latina y generan cerca del 80% del empleo. Fundes tiene como propósito promover el desarrollo competitivo de micro, pequeñas y medianas empresas en América Latina, con el fin de generar mayor crecimiento económico y mayor bienestar para todas las personas de la región. Para lograr esto, trabajamos con grandes empresas, gobiernos u organismos de desarrollo que buscan generar rentabilidad, bienestar e innovación a lo largo de cadenas de valor, sectores económicos o comunidades conformadas por este tipo de empresas.

¿Qué son las cadenas productivas? ¿En qué se diferencian de las cadenas de valor?

Las cadenas de valor son el grupo de empresas que están vinculadas unas a otras, generando valor en un proceso productivo y comercial de un producto, servicio o sector determinado. Estas empresas pueden proveer las materias primas, transportarlas, procesarlas o también distribuir y comercializar el producto final. Como su nombre lo indica, cada empresa es un eslabón que conforma una gran cadena de agregación de valor. Por su parte, las cadenas productivas son los primeros eslabones de las cadenas de valor, las cuales están enfocadas en la producción y transformación del producto final.

¿Por qué es importante para las organizaciones de base que buscan generar ingresos de manera sostenible, estar vinculadas a cadenas productivas?

Los negocios sólo pueden ser sostenibles si su producto o servicio le genera valor a un grupo de personas. Para satisfacer las necesidades de estos clientes, existen varios procesos que se deben desarrollar para que el producto o servicio llegue al cliente final como éste lo espera, y esos procesos los desarrollan diferentes empresas. Es decir, las empresas no son islas independientes. En ese sentido, las organizaciones de base que busquen generar ingresos sostenibles deben necesariamente vincularse a cadenas productivas que ya estén generando valor.

¿Cómo se puede lograr esa vinculación entre organizaciones de base y cadenas productivas?

Lo primero es que las organizaciones de base comprendan que aunque no tienen fines de lucro, su sostenibilidad depende de contar con ingresos estables y crecientes. Para lograr esto, las organizaciones deben emprender iniciativas productivas que partan del entendimiento de las necesidades de las cadenas y especialmente de los eslabones a los cuáles quieren estar vinculados. Una vez identificadas estas necesidades, las organizaciones deben ajustar sus procesos productivos para asegurar que sus productos o servicios cumplan con los estándares que requiere la cadena.

¿Qué papel pueden jugar las empresas y fundaciones empresariales para que las iniciativas de generación de ingresos de organizaciones de base que ellas apoyan y acompañan sean sostenibles?

Las empresas pueden vincular a las organizaciones de base en sus cadenas de valor. Lo importante es que exista una necesidad real del negocio por parte de las empresas. Tanto las empresas como las fundaciones empresariales deben hacer explícita esa necesidad, sus estándares mínimos de proveeduría y apoyar a las organizaciones para que logren llegar a estos estándares y puedan agregar cada vez más valor.

¿Qué experiencias destacadas conoces en América Latina de vinculación exitosa de organizaciones comunitarias a cadenas productivas de manera sostenible?

Hay varios casos. Por ejemplo, Fundes apoyó a un grupo de asociaciones de productores de leche ubicadas en la región de la Macarena que le suministraban leche a Alquería, una de las empresas de lácteos más importante del país. Así mismo, apoyamos a algunas asociaciones de productores agrícolas en los departamentos de Bolívar y Sucre para conectarlos con el mercado de hoteles, restaurantes, catering y supermercados en Cartagena, de la mano de la Fundación Clinton.