Las microfranquicias crean negocios más fuertes

Por: Yanancy Noguera para FUNDES

Este modelo, probado en México y Bolivia, genera nuevas oportunidades de negocio en el encadenamiento de la micro y la gran empresa

MC_1.JPGEl modelo de microfranquicias de FUNDES permite el desarrollo de los micro y pequeños empresarios que trabajan en un mismo producto o servicio pues estos quedan unidos, con procesos ordenados y una mejor forma de producción respecto a las necesidades de los grandes negocios.

Experiencias ya probadas en México y Bolivia se encuentran en fase de crecimiento en esos países y expansión hacia otros de la región latinoamericana.

El encadenamiento de los microfranquiciados parte de la gran empresa que necesita proveedores e intermediarios más eficaces que contribuyan a mejorar sus indicadores de ventas y resolver necesidades de sus clientes.

FUNDES analiza las necesidades de esa empresa, así como la forma de operar de las micro y pequeñas empresas que deben ser parte de esa red. Luego promueve mejoras en todas las fases del pequeño negocio y promueve la franquicia para que todos trabajen igual.

En la microfranquicia el pequeño empresario es dueño de su negocio pero, enlazado con otros, todos muestran una marca común y una misma forma de hacer su trabajo.

Experiencias y resultados

En La Paz, Bolivia, 840 tiendas de conveniencia operan bajo el nombre Red de tiendas Mi Caserita, y 192 lo hacen en Santa Cruz bajo el mismo modelo. Estos pequeños negocios lucen igual, tiene los mismos sistemas de merchandising y hacen compras conjuntas; uno de los resultados de ese trabajo es un crecimiento de sus ingresos de un 37% desde que el modelo comenzó a funcionar. MC_2.JPG

En 2010 FUNDES, en conjunto con BID-FOMIN y la Fundación Elea, comenzó a dar los primeros pasos para crear este sistema de microfranquicias que se consolidó el año pasado. 

Mi Caserita funciona hoy desde una Asociación que sigue dirigiendo el modelo y afiliando nuevos microempresarios, explicaron en La Paz y Santa Cruz, Bolivia, Leslie Claros y Mauricio Estivariz de FUNDES.

Esta experiencia la llevan ahora a salones de belleza y farmacias. También se han creado otros modelos de negocio y así, por ejemplo, 35 tiendas venden hamburguesas en una microfranquicia, 30 venden emparedados de carnes frías y un grupo más realiza cobros de servicios públicos, entre otros nuevos negocios en proceso.

En México, la experiencia que comenzó hace 3 años los ha llevado principalmente hacia este modelo de microfranquicia que busca generar negocios de valor agregado, con el fin de que el microempresario crezca y de cabida a empleados en su negocio.

Así, por ejemplo, se trabajó con Masisa, industria regional de tableros de fibra y partículas de madera, para atender una necesidad de su negocio. De esta forma hoy hay una microfranquicia de carpinteros premium que atienden necesidades inmediatas de clientes y venden productos de Masisa.

“La microfranquicia da la oportunidad de ir más allá del autoempleo”, señaló Silvia Mancilla, de FUNDES México.

Impacto social

“Lo que mejor puede hacer el modelo de microfranquicias es incorporar a la actividad formal a personas que no necesariamente tienen una empresa”, comentó Silvia Mancilla.

Se trata de resolver la situación de empresarios que llegan a serlo no por el hecho de tener una idea de negocio y un conocimiento de mercado, sino más bien porque llegan a ser empresarios por necesidad. Por tanto, tienen poca formación académica y no entienden mucho sobre el mercado al cual van.

Así, por ejemplo, una empresa de gran tamaño conoce de un necesidad en el mercado que de llegar a satisfacerse ayudaría a mejorar sus ventas y atender mejor a sus clientes, y entonces está interesada en promover a pequeños empresarios que desarrollen ese negocio.

La microfranquicia funciona bien para quienes tienen poco conocimiento de una actividad pues se estandarizan procesos, sistemas de costos e imagen.

Mancilla estimó que el desarrollo de una microfranquicia puede llevarse un año.

Un poco más sobre el modelo en Bolivia

Los consultores que trabajaron para crear la microfranquicia de tiendas en La Paz y en Santa Cruz, Bolivia, capacitaron a los dueños en mejores procesos operativos como manejo de compras conjuntas e inventarios, de mercadeo –lo que incluye creación de una marca conjunta, finanzas y responsabilidad social –con clientes, comunidad y medio ambiente--, entre otras áreas. 

Además crearon en ellos una actitud hacia el trabajo conjunto que dio como resultado la creación de una Asociación que hoy dirige al grupo, capacita a los nuevos miembros y promueve la certificación de todo el proceso.

Cada tienda dio un aporte, una única vez, entre $20 y $65. Durante el proceso se crean alianzas con otras empresas para que se provea a las tiendas de ciertos servicios, como Internet, que luego la tienda comienza a pagar cuando aumenta sus ingresos.

En FUNDES se preparan para comenzar un trabajo similar con 180 salones de belleza, así como con 30 farmacias y con talleres mecánicos.