Tiendas que cambian al progreso

Tomado de : La República

sab.JPGLa competitividad de las tiendas, pequeños negocios que son el sustento diario de miles de familias en Colombia y en Latinoamérica, son uno de los motores para el desarrollo y crecimiento de la economía. A la vez, el progreso de su actividad redunda en la prosperidad de millones de personas cuyos ingresos dependen de la productividad y dinámica de estas micro organizaciones que por sí mismas son fuente de desarrollo de muchas comunidades.

Marcela Cantor es una de las 250.000 mujeres emprendedoras que derivan su sustento de una tienda en Colombia -70% de las tiendas en América Latina son propiedad de mujeres-. En el sur de Bogotá, en lo alto de una ladera se encuentra “El Porvenir”, la tienda que Marcela abrió hace dos años y medio, impulsada por su convicción de ser una líder para su comunidad, y en la que todos los días ofrece lo mejor que puede a sus clientes: amabilidad, confianza y calidad de servicio.

Además, Marcela es una de las primeras mujeres que ha recibido capacitación usando herramientas virtuales, así como mentoría, para fortalecer su negocio y convertirse en una líder para su comunidad. Lo ha hecho gracias a sus ganas de aprender y al esfuerzo conjunto de varios actores del sector privado y organizaciones de desarrollo que se han unido al Programa ‘4e, Camino al Progreso’ ideado por SABMiller y que hoy es soportado por otros múltiples actores como el BID. 

‘4e, Camino al Progreso’ es el programa que provee herramientas que empoderan a los tenderos como líderes de sus familias, sus negocios y sus comunidades. Con este propósito, 10.000 tenderos de Colombia, Perú, Ecuador, Panamá, Honduras y El Salvador han participado a la fecha en el programa. Gracias a la participación de otras organizaciones como el Fondo Multilateral de Inversiones del BID, FUNDES, Bancolombia, Mindcode, el grupo DIS y el Banco Agrícola de El Salvador, después de dos años de trabajo la iniciativa se ha dotado paulatinamente de más alternativas de desarrollo para los tenderos. Se espera que para el año 2020 cerca de 200.000 tenderos hayan participado en el programa.

De igual manera, un caso de estudio adelantado por la Iniciativa de Responsabilidad Social de Harvard Kennedy School y Business Fights Poverty sobre ‘4e, Camino al Progreso’, identificó que el modelo que presenta es un testimonio vivo de las posibilidades que tienen las organizaciones, nacionales y multinacionales, para promover el desarrollo de quienes participan en sus cadenas de valor generando a su vez el fortalecimiento de la cadena económica de pequeñas empresas como las tiendas. Hoy son miles de tenderos de seis países los que han mejorado sus ingresos y calidad de vida gracias a los cambios que implementan en sus negocios como resultado de las capacitaciones y las mentorías en las tiendas. 

El empoderamiento de las comunidades comienza cuando sus propios miembros se hacen líderes y se constituyen en agentes de cambio. A su vez, el desarrollo económico y la prosperidad de la base de la pirámide se ven fuertemente impulsadas gracias al crecimiento de las pequeñas empresas. De ahí que un modelo de inversión de capital social y humano con visión regional e impacto en el negocio, la comunidad y la familia como ‘4e, Camino al Progreso’, representa una oportunidad de progreso que impacta indirectamente a millones de personas. 

El desarrollo de alianzas estratégicas es clave para el crecimiento sostenido de ‘4e, Camino al Progreso’. Socios de financiación, implementación y fortalecimiento aportan recursos complementarios y capacidades que maximizan el alcance del programa y el impacto de los esfuerzos. De igual manera, compañías en cuyas cadenas de valor los tenderos son estratégicos, son socios potenciales de esta plataforma. 

La clave de ese ecosistema de colaboración de diferentes entidades se traduce en la práctica en tener a disposición de los beneficiarios del programa herramientas complementarias como la inclusión tecnológica y financiera. ¿Los retos que siguen? Llegar a más y más tenderos en Latinoamérica, e iniciar el programa en África. Seguir trayendo más aliados, y que otros sectores de la industria, gobiernos y organizaciones o regiones del mundo, sean parte de esta plataforma de desarrollo para que más comunidades caminen hacia el progreso.