Pensemos un momento en el 2019. La estrategia, planeación y todo aquello que prepararon las grandes empresas para este año, ha tomado un rumbo diferente, en muchos casos negativo. El contexto las ha obligado a tomar decisiones difíciles, para algunos de ellos más que obedecer a una estrategia de mitigación de riesgos, lo hacen en un intento por garantizar su supervivencia.

En el caso de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) esto ha sido totalmente diferente. Esto se debe a que la mayoría de estas empresas latinoamericanas no cuentan con procesos de planeación y estrategia. A su vez, el común denominador de muchos de estos negocios es la carencia de una visión a futuro, lo que sin duda y en cualquier otro contexto sería visto como una debilidad, pero que en este mismo, se convierte en una oportunidad dentro de la crisis.

OPORTUNIDAD DE EVOLUCIÓN

Mucho se habla sobre la incertidumbre provocada por la crisis económica del 2008, pero son pocas las personas que hablan sobre las grandes soluciones que surgieron justo en medio de esa crisis, innovaciones que han cambiado totalmente la manera en cómo conducimos nuestras vidas.

En 2009, dos ex-empleados de Yahoo! crearon WhatsApp, una de las plataformas de comunicación móvil más utilizadas a nivel mundial. Ese mismo año, dos emprendedores crearon UBER, luego de no encontrar un servicio de taxi durante una noche en París. Este cambiaría por completo la movilidad y le daría el impulso definitivo al concepto de economía compartida.

No lo sabemos, y quizá nos tardemos en identificarlo, pero en este momento existen muchos pequeños empresarios que ante el escenario adverso, están ávidos de encontrar nuevas soluciones y generar las innovaciones necesarias a sus modelos de negocio para sobrevivir. Es precisamente en este proceso de resiliencia que los empresarios pondrán a prueba su capacidad de reinventarse.

¿HACIA DÓNDE VAMOS ENTONCES?

Parecería que todos los escenarios presentados proyectan un panorama negro para las Mipymes, no solo en Latinoamérica, sino también a nivel mundial. Si somos realistas, el mercado será muy duro, no importando las políticas contracíclicas que se adopten por cada país.

Lo más importante para este sector, será encontrar las fuentes de fortalecimiento, resiliencia e innovación para hacer frente a lo que viene; y es en este sentido que me permito pensar en los tres ejes que van a definir el futuro de la Mipymes Latinoamericana.

1. Digitalización: El contexto aceleró lo que ya era inevitable en el contexto de las Mipymes Latinoamericanas. El gran paso hacia la digitalización que se habían negado a dar se ha convertido en una las mejores rutas de supervivencia en el contexto actual. Sobra decir, que aunque la situación vuelva a un cauce “regular”, las virtudes de las plataformas digitales hasta ahora inexploradas por los microempresarios latinoamericanos, potenciarán de una vez por todas el comercio digital en la región.

2. Capacidad de Adaptación: Todos los escenarios llevan a la reinvención del ecosistema empresarial, en la búsqueda por la supervivencia. Las mipymes tendrán la obligación de reinventar sus modelos de negocio, la manera en cómo comercializan sus productos, en cómo gestionan sus negocios, pero esto no será suficiente. Los microempresarios tienen la obligación de fortalecer las habilidades que conllevan a una mayor resiliencia en el corto y en el mediano plazo. Hoy, el fortalecimiento empresarial no es una cuestión de desarrollo, sino de supervivencia.

3. Mayor simpatía por el riesgo: En un escenario “normal”, pocas son las mipymes que piensan en la visión, la estrategia, la innovación y el desarrollo. Pocos son los emprendedores que ven en su negocio algo más que un medio de sustento. Hoy, queda claro que no importa si tu negocio representa al más pequeño de los giros en el canal tradicional, ni si representa una mediana empresa en crecimiento. En este momento, tomar riesgos no se vuelve opcional. En este momento, tomar riesgos se vuelve la única manera posible de enderezar el barco y salir adelante. No es momento para tener miedo, es momento para tomar las decisiones que definirán el futuro de nuestro negocio.

Estos tres ejes también han definido el camino de FUNDES en los últimos años, ya que como organización se sabe con certeza que el futuro de las Mipymes es digital. Es por esto que FUNDES se ha adaptado a esta era con herramientas tecnológicas que permiten alcanzar e impactar a un mayor número de Mipymes. En esta visión, los riesgos que se toman cuando se crean nuevas soluciones para desarrollar a las millones de Mipymes latinoamericanas, se traducen siempre en enormes recompensas al saber que se contribuye al desarrollo económico y social de toda una región.

Autor: Jorge Martinez Mora – Líder de Crecimiento FUNDES